Idiomas(:

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian xo Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

miércoles, 27 de julio de 2011

Si te paras a pensarlo las miradas son una parte muy importante de nuestras vidas, una simple mirada puede cambiar muchas cosas, por ejemplo, cuando vez una mirada de una persona enamorada, los ojos le brillan y suelta guiños de felicidad. En cambio cuando la mirada es de tristeza, nuestros ojos están decaídos y sin brillo.



Calla. Y solo escucha. Silencia eso que te habla, me refiero a tu ego. Por un segundo no respires, cierra los ojos y concéntrate lo escuchas ¿Verdad? Es mi corazón. No eres consciente de los cambios que tú mismo haces en él. Pero hoy te los voy a explicar. ¿Sabes esos momentos en los que tu mirada se aparta con desprecio de la mia? Pues es ahí cuando él se encoge. ¿Recuerdas las palabras, esas frases que salieron de tu boca buscando herirme? Pues yo callé pero el lloró. ¿Te acuerdas cuando me hiciste sentir inferior? Fue ahí cuando se partió en dos.
Hoy por hoy quedan dos partes de lo un día fueron una sola. Intentando sobrevivir a las horas, al olvido, y a ti mismo. No buscaba nada fuera de lo común, ni siquiera a mi alma gemela. Simplemente quería encontrar a alguien que me quisiera.




¿Alguna vez has odiado con todas tus fuerzas a alguien pero a la vez lo amas? ¿Alguna vez has estado entre el odio y el amor? ¿Alguna vez te has parado a pensar todo el daño que puedes hacerle a alguien con unas simples palabras? ¿Alguna vez te has sentido como una puta mierda? ¿Alguna vez has sentido esas mariposas en el estómago al ver a alguien? ¿Alguna vez has querido a alguien tanto como para llorar por esa persona? ¿Alguna vez te has arreglado un sábado más de la cuenta solamente porque sabes que esa persona te verá? Yo sí. Yo te he odiado con todas mis fuerzas. Yo he estado en ese intermedio de seguir adelante y seguir luchando por conseguirte porque te quiero, y he estado a punto de mandarlo todo a la mierda porque pasabas de mí. También me he parado a cuidar mis palabras, no como tú. Yo sí que me he sentido como una puta mierda. ¿Mariposas en el estómago? Yo siento pinchazos incontrolables, como si tuviera dentro abejas asesinas... ¿Llorar? Me he quedado seca, por ti, ya no me quedan lágrimas. En cuanto a lo de arreglarse... Yo sepa que te voy a ver o no, lo hago siempre, por si acaso. Y es que hay gente que dice que no me mereces... Pero, ahora me toca preguntar a mí... ¿Alguna vez, te has enamorado?



Supongo que todos somos débiles en algún momento de la vida, siempre nos caemos y creemos que no tenemos las fuerzas necesarias para levantarnos. Somos débiles cuando no podemos enfrentar los miedos y preferimos no verlos, cegarnos y hacer como si no nos afectasen. Somos débiles cuando no hacemos lo que sentimos, cuando no sentimos con el corazón. Somos débiles cuando creemos que nunca alcanza con lo que se tiene, cuando se cree que nunca se llega a la cima, cuando ya no hay más por escalar. Somos débiles cuando nos duele el dolor y nos pueden los problemas. Somos débiles cuando nos dejamos vencer una y otra vez por las mismas paredes, caer con las mismas piedras y chocar con los mismos recuerdos. Somos débiles cuando vivimos de algo que no existe, de algo que pasó, del pasado. Somos débiles cuando amamos, cuando nos entregamos, cuando damos todo por una persona, nos quedamos sin nada. Es como sentirse vacío y lleno a la vez. Somos débiles cuando no probamos cosas nuevas, cuando nos quedamos con lo que tenemos porque nos da miedo un mundo nuevo. Somos débiles cuando no miramos a los ojos y nos perdemos en el asfalto, cuando lloramos a escondidas, cuando sufrimos sin que nadie sepa por qué. Somos débiles cuando dejamos lo de hoy para mañana porque creemos que hoy no se puede y nos engañamos creyendo que mañana se podrá. Somos débiles cuando nos enamoramos, cuando se pierde, cuando se deja, cuando se tiene, cuando nos vamos. Somos débiles en las despedidas. Somos débiles porque todavía nos cuesta vivir con el dolor a cuestas, porque hay heridas que no sanan y el tiempo a veces no parece transcurrir. Somos débiles acompañados, dependiendo de alguien, viviendo por alguien. Somos débiles cuando decidimos que aquello por lo que lo dejaremos todo, realmente vale la pena...



"Estoy muriendo poco a poco, entre el silencio y el olvido estoy muriendo...
Entre los besos que no son tuyos, en otras manos que al tocarme, cortan mi piel...
Quiero borrar todo este infierno, que está matando y desocupando mi triste corazón, y no hay consuelo para mi alma, día tras día es tu recuerdo el que me salva.... Ven y cúralo, cúrame con tu amor, bajo este mismo cielo que nos unió a los dos.... Porque estoy muriendo de amor, tengo en pedazos mi corazón, ya no me queda nada, tu ausencia es mi dolor...."
Últimamente, me siento rara, distinta, cambiada... Será que no me hago a la idea de que ya no estas a mi lado, que no soy en quien piensas ni por la que darías la vida. Pero bueno, me han enseñado a luchar, a ganar y perder... Y aunque todo se haya acabado, siento que he ganado por solo que hayas estado conmigo y haya tenido un papel en tu vida. Que hubiera querido conseguir más contigo, y no separarme de ti nunca, pero es lo que toca. Sinceramente, sabía que todo se iba a acabar algún día, pero opte por no pensarlo, porque me daba miedo, me daba miedo que no me quisieras volver a verme o que te alejaras de mí, y ya nos ves tú halla y yo aquí. Te echo de menos. Que no voy a llorar porque sé que no sirve de nada, quizás me dé por sonreír aunque por dentro este muriendo de dolor.



 ¿Sabes qué? Hoy ya me he cansado de todo, de ti y de todo mi puto mundo, porque lo intente todo, pero no te has dado cuenta de nada, vale que yo no lo hice del todo bien, pero nadie es perfecto, todo el mundo se equivoca.




Porque la gente se cansa y yo lo dejo todo aquí, no moveré ni la mano para intentar escribir tu nombre en mi ordenador.
El día que no me cueste apretar el botón para borrar tus mensajes, el día que no pueda evitar llamarte, la noche que no desee verte, la madrugada que no sueñe contigo, el segundo en que no piense donde estés, el día  en que no sufra sabiendo que estarás con otra persona, las horas en que tus besos no sean míos, cuando consiga que mi vida no 
gire en torno a ti, entonces, solo entonces, TE HABRE OLVIDADO!





Y vuelvo a estar aquí como de costumbre, pensando en que me pasa; si te quiero, si te No sé si quiero seguir queriéndote como hasta ahora, seguir detrás de ti. No sé si quiero olvidarme de ti completamente o seguir teniéndote como un amigo, no lo sé. Estoy demasiado confusa y sé que no lo entiendes, sé que para ti es absurdo eso de despertarte y que en la primera persona que piensen sea en ti. Sé que ves casi imposible que a alguien las cosas que ve y que escucha le recuerden a ti. Y sé que ves imposible que piensen en ti más de lo que piensas tú. Pero quiero que sepas que es posible porque a mí me pasa.odio, si me gustas, si se trata de obsesión... 

lunes, 25 de julio de 2011

Sí, hoy he vuelto a hacerlo, hoy he mirado tu foto. Esa foto que nada más mirarla hace que me vengan a la cabeza todos y cada uno de los momentos que pasamos.
Hoy he vuelto a mirar al pasado, y te he visto a ti.
Te he visto, me he visto... nos he visto juntos, y de verdad que no sabes cuánto echo de menos el estar a tu lado. Hoy he llorado, y lo he hecho única y exclusivamente por ti, porque te extraño y te necesito.
Después de varios días, es hoy cuando me he dado cuenta de que realmente no te he olvidado, y que todo este tiempo lo único que había hecho era intentar ocultar lo que siento hacia ti.
Hoy ha sido el día en que los recuerdos han vuelto a rondar mi cabeza, y de verdad que nunca me había pasado esto...
 Y esque tu ausencia duele. Duele despertarse cada mañana con la sensación de vacío, de sentir que falta una parte de mi… La parte que se fue contigo… Por mas tiempo que pase todavía recuerdo tu olor cuando estabas cerca de mi, tus manos bajandome la espalda y tus susurros en mi oído.
No entiendo que fue lo que salio mal, si fue por tu culpa o por la mia, pero se que estaba dispuesta a entregarte mi vida si fuese necesario y dejarlo todo por irme contigo. Pero un dia las cosas cambian y te das cuenta de que todas sus caricias y todas sus palabras, eran mentira. Y entonces experimentas el dolor mas agudo que jamas hayas sentido. El dolor de saber que me faltas tú y que ya nunca las cosas volverán a ser como antes… Que ya nunca volveré a salir por la puerta de mi casa sabiendo que al cruzar la esquina estarás tu, que nunca me acariciarás el pelo como aquel anochecer de verano.
Llegarán muchos después de ti, pero nunca volveré a sentir eso que sentía cuando estábamos juntos.








Hoy me podría arrepentir de muchísimas cosas, podría lamentarme de todo lo que no dije en su momento, o de todo lo que no hice y me moría por hacer. Pero a veces se nos escapan oportunidades, se nos van momentos, pero no podemos quedarnos lamentándonos por todo eso. Que si no es el momento, créalo, que si no es el lugar, no importa. Haz las cosas como quieras, sin pensar en si saldrán o no.
Ve, plantale un beso, y dile que lo quieres, que sabes que te mueres por hacerlo.


En realidad, eres otra persona en el mundo. Si, puede que me gustes un poco, pero no eres nada fuera de lo común. Me pones nerviosa cuando pasas cerca de mi, lo admito. Y cuando me miras intento evitar tu mirada por miedo a que me derritas. No voy a decir que me despierto todos los días con una sonrisa por ti, porque en realidad odio despertarme. Lo que quiero es dormir, haber si con un poco de suerte sueño contigo.
Quiero besarte.
Pero no lo leas así, joder. Le quitas toda la emoción al verso. Lee entre lineas. Haz un esfuerzo. Ponte en situación. Imagina que estoy frente a ti. Que estoy cerca. A cuatro, a tres, a dos centímetros de ti. Que mis manos suben despacio, por tu espalda, por tu cuello... Que sólo estamos tu y yo. Que te atraigo hacia mí y pasamos a medir las distancias en milímetros. A estas alturas ya deberías sentir mi respiración, ya deberías escuchar cómo te lo digo al oído... 
-Quiero besarte.

No te equivoques, no te odio. Creo que no podría hacerlo aunque quisiera. Lo que odio es haber llegado a pensar que te conocía. ¿Cómo he podido estar tan jodidamente equivocada? Ahora mismo eres un completo extraño, siento que he estado engañándome a mí misma desde el primer momento. Soy una cabezota y me empeñé en pensar que te quería cuando ni siquiera sabía quién eras. Tampoco lo sé ahora y dudo que lo llegue a saber nunca pero, cada día me demuestras que no me estoy perdiendo gran cosa. No me arrepiento...



¿Qué tengo que hacer para olvidarte?, ¿Que tengo que hacer para que cuando te vea me de igual no tenerte? Lo sé, soy una estúpida por no poder olvidarte y eso que me lo pones fácil, porque te comportas como un gilipollas  conmigo, pasas de mí y ni me hablas, pero a pesar de ello aun te sigo amando, y aun no me he olvidado de ti. Dirán que soy imbécil por seguir esperándote, pero como decirle a todos que me he enamorado de alguien, y ese alguien eres tú, el chico tan capullo y la enamorada soy yo, la gilipollas que aun te sigue queriendo. 



Solo quiero que sepas que te quiero como a nadie he querido y que por muy lejos que estés, mi corazón seguirá latiendo por ti día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto 
hasta que vuelvas otra ves a mi corazón.



Quiero que sepas que todo el tiempo que hemos pasado juntos para mí han sido los mejores momentos, porque tú has hecho que mi corazón tenga mil razones para vivir.



Qué sentido tendrá el tiempo si cada






 minuto que pasaré sin ti serán miles de instantes perdidos...

¿Que el que no arriesga no gana?

Tonterías...Ahora que me pongo a pensar, ¿De qué vale arriesgar? Si, ¿de qué vale? Porque estoy totalmente de acuerdo con que si arriesgas puedes ganar algo, que es solo una posibilidad entre un millón, pero al igual lo puedes perder todo. Lo puedes perder todo, y quedarte con menos que nada, entonces es ahí cuando me pregunto, ¿vale la pena arriesgarlo todo, cuando sabes que solo hay una oportunidad entre un millón de ganar? Bah, tonterías. No vale la pena, al menos no para mí, ¿por qué? Pues porque, tan solo una vez, fui valiente, y me atreví a arriesgarlo todo, y lo hice, ¿y que gané? Nada! gane hacerme daño a mi misma, yo sola, porque si yo busqué dolor, lo conseguí.