— Nunca quise hacerte daño. Lo siento.
+ No necesitas disculparte. Yo era joven y estúpida. Nunca debí tener una relación contigo.
— Lo sé. Yo lo supe. Eras demasiado joven. Yo también lo era. Intenté no enamorarme de ti. Posiblemente no lo creas, pero lo hice. Sabía que tú eras demasiado inocente para mí. Pero… cuando estaba cerca de ti, no podía pensar en nada más. Me dije que no me haría daño estar contigo, hablarte. Entonces eso no fue bastante. Tenía que estar a solas contigo. Por supuesto, eso tampoco fue suficiente. Nada fue suficiente hasta que no bese tus labios.






No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario :)