Hay momentos en los que se pide más de lo que se merece... Hay momentos en los que aunque pensemos que queremos estar solos, necesitamos desesperadamente la compañía de alguien. Nos hundimos en nuestra propia ignorancia y tristeza sin saber porque. Pensando que somos felices, no lo somos nos encerramos, no sabemos salir y dar la cara, por eso aprendimos a escondernos y sonreír falsamente cuando nos descubren, hasta que llega el momento en el que nos cansamos de que nos descubran, no lo hacemos más y... luego ¿Qué?






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